En el parque habían puesto un tobogán nuevo, el más alto que Kiko había visto jamás. Bruno el oso subió y bajó volando. —¡Vamos, Kiko!
Pero a Kiko le temblaba la barriga. —Es demasiado alto —dijo.
La abuela Búho se sentó a su lado. —¿Sabes qué significa ser valiente? —le preguntó.
—¿No tener miedo? —dijo Kiko. —No —dijo la abuela—. Ser valiente es tener miedo e intentarlo igualmente. Un pasito cada vez.
Kiko se agarró a la barandilla y subió un escalón. Y luego otro. A mitad de camino se paró y respiró hondo.
—Solo uno más —se dijo. Y luego otro. ¡Y de pronto estaba arriba!
¡Yujuuu! Kiko bajó por el tobogán a toda velocidad y aterrizó en la hierba. Se estaba riendo.
—¡Otra vez! —gritó. El tobogán no había cambiado nada. Pero Kiko sí.
Lo que aprendió Kiko
Ser valiente no es no tener miedo. Es intentarlo igualmente, paso a paso. Las cosas difíciles se hacen pequeñas cuando ya las has hecho.
Para hablar
- ¿Por qué Kiko no quería subir al tobogán al principio?
- ¿Qué dijo la abuela Búho que es ser valiente?
- ¿Qué cosa te daba miedo y al final lo intentaste?
Pruébalo esta semana
Intenta algo nuevo o difícil cada día. Colorea una estrella por cada intento valiente.
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